El ex jugador catalán compareció en una rueda de prensa en el CT Barcino para pronunciarse sobre la decisión anunciada la semana pasada por Pedro Muñoz, cuando el presidente de la RFET hizo públicos los cambios en el equipo de Copa Davis en un acto en Barcelona que contó con la presencia de Avendaño, pero no con la de Arrese.
Arrese leyó un comunicado para exponer su versión --aunque sin admitir preguntas para no avivar la polémica-- y acabó el acto muy emocionado, sobre todo al hablar de Avendaño, y asegurando que 'el tiempo nos pondrá a cada uno en su sitio'. Con anterioridad, explicó que se enteró de la decisión de Muñoz 'a través de la prensa'.
'Avendaño y yo nos enteramos de que no ibamos a continuar por la prensa y al día siguiente de salir la noticia, nos convocaron a una reunión', explicó. Arrese manifestó también su malestar porque Muñoz les había 'prometido' que estarían dos años en el equipo y que por ello aceptaron seguir tras ganar la Copa Davis de 2004 en Sevilla.
"Nuestra idea inicial era no renovar después de ganar en Sevilla"
'Nuestra idea inicial era no renovar después de haber ganado en Sevilla, a no ser que nos ofreciera la renovación por dos años. No teníamos inconveniente en dejarlo en aquel momento si sólo nos ofrecía un año', dijo, desvelando que Muñoz les pidió que confiasen en su palabra, como antes en el ex presidente Agustí Pujol.
'Tanto Juan como yo considerábamos que un proyecto como el de la Davis requería en esta nueva etapa y con un sorteo tan complicado, un plazo de dos años', añadió
"No teníamos inconveniente en dejarlo en aquel momento si sólo nos ofrecía un año"
Arrese aludiendo al sorteo que llevó a España a jugar en primera ronda en Eslovaquia, donde cayó derrotada ante el que, recordó, es ahora uno de los equipos finalistas.
Jordi Arrese inició después el turno de agradecimientos a los jugadores, a los que considera principales responsables de los éxitos logrados en los cinco últimos años (dos títulos de Davis y otra final), así como a todos los técnicos que han pasado por el equipo, a su familia, al ex presidente Agustí Pujol y a todos los aficionados.
Y, de manera especial, a su mujer, por todo el apoyo que le ha dado 'desde la sombra', y a Juan Bautista Avendaño, del que quiso destacar 'la ayuda, la amistad, la profesionalidad y el entendimiento' que le ha demostrado durante cinco años y sobre todo en 2005, en el que han actuado 'como si fuéramos un G-1', dijo.
'Soy consciente que será difícil encontrar un compañero de la honestidad, la complicidad y la talla humana de Juan Avendaño, aunque confío que la vida me de la oportunidad de volver a trabajar con él', afirmó Arrese, que se incorporó al equipo de la Copa Davis desde el año 2001 y siempre ha tenido de compañero a Avendaño.
En su comparecencia de despedida, por último, Jordi Arrese concluyó explicando que 'hay gente a la que le gusta que hablen de él, ya sea bien o mal', pero que, en su caso, no es así. 'Yo prefiero que no hablen de mí. Y no dudéis que el tiempo nos pondrá a cada uno en su sitio', sentenció el ex jugador.